Tres puntos para la esperanza

22 marzo 2010 por

El Real Valladolid logra en Riazor la primera victoria de la era Onésimo.
Nauzet celebra su tanto.
No sé si será el psicólogo que la dirección del equipo ha contratado o que por fin Mister y plantilla hablan el mismo idioma. El caso es que algo está cambiando en el Real Valladolid, y eso se hace evidente en su juego. La misma garra, la misma energía y el mismo descaro que mostró contra el Real Madrid, lo ha demostrado frente al Deportivo de La Coruña en su feudo. Solo que esta vez, el esfuerzo ha recibido recompensa.

Onésimo ha conseguido al fin llevar a su equipo a la victoria. Una victoria que se hacía esquiva desde hacía exactamente tres meses, y que además, llega en el momento justo. Cuando ya sólo vale ganar cuantos más puntos mejor, para salir del pozo del descenso en el que se encuentra.

El Depor se vio sorprendido, y no supo reaccionar a las acometidas blanquivioletas que acosaban su portería continuamente. Nauzet Alemán volvió a demostrar el cambio de actitud que hizo palpable contra el Madrid, y desarrollo un juego comprometido en defensa y decisivo en ataque.

En la zaga pucelana, Onésimo ha encontrado el complemento ideal para Cesar Arzo en Henrique Sereno, fichaje del mercado de invierno que ha venido arrastrando una lesión desde su llegada al club. Juntos formaron un tándem de centrales de sólida defensa con el que se toparon los delanteros coruñeses.

Henrique Sereno.

El portugues Henrique Sereno debutó con gran acierto como jugador blanquivioleta.

En el centro del campo las ausencias de Carlos Lázaro y Álvaro Rubio por lesión, colocaron a un efectivo Borja y a un Pelé que no tuvo su mejor día. Cada balón en profundidad del portugués era lanzado con imprecisión y una fuerza excesiva que impedía a Diego Costa hacerse con el esférico. Además, perdió más de un balón que pudo comprometer la portería de Justo Villar.

Prácticamente, la primera parte del encuentro resultó un monólogo blanquivioleta de ataques que no llegaban a materializarse, hasta que, en el minuto 40, Nauzet se encontró de frente con un rechace de Aranzubía a un disparo previo de Pedro López. El canario no dudó, y lanzó un potente disparo con la zurda que acabó con el balón en la red.

Borja en un lanzamiento a puerta.

Borja realizó un gran trabajo, y tuvo en sus botas la ocasión de adelantar al pucela, pero su disparo salió por muy poco por encima de la portería.

Ya en la segunda parte, con el 0-1 en el marcador, Lotina movió ficha y dio entrada a Mista y a Bodipo con la clara intención de ir a por el encuentro. El Depor comenzó a llegar con mayor asiduidad a la portería vallisoletana, pero frente a ellos ya no estaban los jugadores gelatinosos que se ponían a temblar en cuanto iban por delante en el marcador. Frente a ellos estaba un Valladolid concentrado, que esta vez no falló en defensa, y que además continuó atacando para sentenciar el encuentro.

El partido se transformó en un toma y daca algo loco, en el que le Valladolid llevaba la voz cantante. Y entonces One movió el banquillo. Entró Marcos, el capi, y entró el hombre de los 20 minutos. El hombre que, una vez más, fue decisivo. En los minutos finales, cuando el Depor más atacaba buscando el empate, y cuando los aficionados comenzamos a temer que de nuevo se escapara la victoria, llegó Marcos por la banda, y le cedió el balón a Haris Mendunjanin, para que lo colocara de disparo raso al fondo de la red, y así atar bien atados los tres puntos y traerlos a Zorrilla.

Vía | Canal Pucela.

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