Segunda oportunidad

19 abril 2009 por

Grupo Begar devuelve el liderato al CB Valladolid tras vencer al Melilla.
Los integrantes del equipo saludan a los aficionados tras su victoria.
El CBValladolid hizo su trabajo y el Grupo Begar de León, también. Los pupilos de Porfi Fisac dieron un recital de juego e intensidad al que el Tenerife Rural poco pudo oponer, mientras que el hasta ahora líder, el Melilla, acabó con su racha de triunfos y cedió por 79-67 ante un conjunto leonés que realizó un gran encuentro.

El partido no tuvo historia desde el inicio. El CB Valladolid salió muy intenso, con un grado de concentración que quizá faltó en Melilla. Ese exceso de octanaje en la salida dejó al Tenerife Rural grogui, ya que los canarios arrancaron con el motor al ralentí. La defensa morada mordía. Hamilton inauguró el marcador con dos tiros libres y ahí se acabó el caudal ofensivo insular durante más de cuatro minutos. Los locales endosaron un 14-0 de parcial, con un Dumas brillante.

La desazón que vivía el ataque del Tenerife Rural era evidente. De ahí al final del primer cuarto sólo anotaron dos triples. En la pintura, los pívots locales eran los amos del rebote. Los de Porfi Fisac fueron incrementando la renta hasta los 15 puntos de diferencia con los que finalizaron los primeros diez minutos de juego (23-8).

En el segundo cuarto, las rotaciones moradas rebajaron la intensidad y los de Rafa Sanz mejoraron en la anotación. De todas la maneras, con un triple de Puyada, los locales alcanzaron por primera vez una ventaja de 20 puntos.

Al descanso se llegaba con un 52-30 en el electrónico. Visto lo que iba a presenciar tras el receso, el partido estaba solventado a falta de la segunda mitad. El equipo recuperaba las buenas sensaciones de los últimos encuentros y la afición volvía a disfrutar de la apisonadora morada. Y es que Pisuerga volvió a tener una buena entrada. El espectáculo así lo merecía.

El tercer cuarto fue una vuelta a los orígenes o, lo que es lo mismo, un regreso a la intensidad defensiva de los primeros diez minutos de encuentro. Fisac optó por recuperar la figura de los tres bajitos y la cosa funcionó. Van Lacke, que ayer cumplía su partido 200 en la categoría de plata del baloncesto español, tiró de lo mejor de su repertorio para que la renta fuese engordando hasta los veintinueve puntos que se iban a mantener hasta el final (69-40).

El último cuarto fue más de lo mismo. El CB Valladolid relajó algo la defensa, lo que permitió que el equipo canario anotase con algo más de facilidad, aunque el ataque morado siguió a un excelente nivel. Tuvieron minutos los menos habituales y los aprovecharon. Dimitri Jorssen realizó un gran encuentro y fue el máximo anotador con 16 puntos. Sergio de la Fuente también brilló en la pista. El canterano realizó un buen trabajo, sobre todo en el rebote ofensivo.

En esa tesitura, la renta fue engordando con el paso de los minutos. La máxima diferencia sería de 39 puntos tras una canasta de Chris Hernández en el último minuto de juego y Fornas, a falta se siete segundos, anotaba desde más allá de la línea de 6,25 para acabar el choque con la máxima renta (99-60).

En definitiva, el CBValladolid tapó la herida de Melilla con el mejor antiséptico posible: pasando por encima de uno de los equipos llamados a disputar la ‘Final Four’ de la categoría. Una jornada menos y el equipo morado, a falta de cuatro encuentros, depende de nuevo de sí mismo. Las dos próximas salidas a Cáceres y León serán definitivas. El destino no siempre ofrece una segunda oportunidad.

Vía | El norte de Castilla.

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