Sangre en Mestalla

2 marzo 2009 por

El Real Valladolid sufrió hasta el último segundo para vencer al Valencia (1-2).
Iñaki Bea salió con una brecha del campo.
El Real Valladolid sumó en Mestalla tres sufridos puntos en un partido vibrante con dos mitades claramente diferenciadas. En el primer tiempo, pudimos ver a un pletórico Valladolid que hiló jugada tras jugada y se fue al descanso con un 0-2.

El primer gol llegó temprano, en el minuto 7 obra de Sesma, que consiguió meter la cabeza a pase de Marcos desde la banda izquierda, y perforó la portería de Cesar. A partir de ahí, las oportunidades y los robos de balón se sucedieron una tras otra, mientras que el Valencia apenas incordió la portería de Justo Villar, que resolvió sus compromisos sin complicaciones.

En el minuto 31, Sesma se interna por la banda y centra al área, donde Goitom espera para rematar. Albiol se adelanta y despeja el balón en su propia portería, con lo que el segundo tanto sube al marcador del Valladolid. La afición Che ya no aguanta más y comienza a expresar su descontento a su equipo, el cual se va a los vestuarios con pitos.

De igual manera fue recibido el equipo Che por su afición al comenzar la segunda parte, y parece que los silbidos causaron su efecto, porque el Valencia comenzó a atacar sin tregua la portería contraria. El Valladolid se defendía como gato panza arriba, y cuando no era Justo Villar el que frustraba el tanto del Valencia, lo era algún otro jugador como Goitom, que sacó un balón prácticamente bajo palos.

En el minuto 62 el entrenador del Valencia realiza un triple cambio, sustituyendo a Silva, Baraja y Albelda por Míchel, Fernandes y Vicente. Este último realiza un par de jugadas consecutivas que meten el miedo al Valladolid y levantan la euforia a Mestalla, cuya afición comienza a cambiar los pitos por los vítores.

El partido tomó un ritmo endiablado, con un Valencia insistiendo una y otra vez y un Valladolid acorralado en su área. Y claro, tanto va el cantaro a la fuente, que al final Marchena tras un saque de esquina, consiguió meter la cabeza entre la defensa y enviar el balón lejos del alcance de Justo Villar.

Con el tanto, los fantasmas de las remontadas de Soria y Almería regresaron, y con ella los nervios. El Valladolid comienza a cometer errores y a defender a lo loco. Iñaki Bea se abre la ceja en un encontronazo con Morientes. Los sanitarios le colocan un exagerado vendaje y regresa al terreno de juego. Si hubiese dispuesto de cambios tampoco es seguro que hubiese sido sustituido, porque Mendilibar no tenía defensas en el banquillo de los que poder echar mano.

Esto y la expulsión de Pedro López por una dura entrada a Morientes consiguen relajar algo el frenético ritmo del partido, que no le beneficiaba en absoluto. Con el balón más calmado, el Valladolid logra rehacer su endeble defensa y llegar así al final del encuentro sin encajar otro tanto. El Valladolid suma tres puntos y se sitúa ya con 33 en el noveno puesto de la tabla.

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