Con otros ojos

21 enero 2010 por

Investigadores de la UVA logran tratar la ceguera de córnea con células madre.
Lectura Brayle para invidentes.
El síndrome de insuficiencia límbica origina una ceguera corneal que hasta la fecha no ha tenido una solución definitiva y que tan sólo se resuelve, durante un corto plazo, con el trasplante de córnea.

Investigadores de la Universidad de Valladolid han logrado llevar a cabo un ensayo clínico que ha conseguido, en el 88,9% de los casos, corregir la ceguera y eliminar el dolor que produce esta patología, con un trasplante de células madre procedentes del ojo sano del paciente o, a falta de esta posibilidad, de un donante.

El Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM), de la mano de Ana Sánchez, ha aportado la producción celular, mientras que el Instituto Universitario de Otlamobiología Aplicada (IOBA), bajo la dirección de la investigadora principal Margarita Calonge, se ha hecho cargo de este ensayo clínico.

La córnea sana es una estructura transparente y casi invisible que cubre el iris del ojo. La funciones de este tejido ocular son las de transmitir y enfocar la luz y proteger este órgano. Su opacidad, producida por causas diferentes, lleva a grados variables de pérdida de visión. Esta patología afecta al 0,2% de la población, es decir, hay cinco mil castellanos y leoneses y cien mil españoles que no pueden ver, además de padecer dolor constante, por esta causa.

Para que la córnea sea transparente, sana, es continuamente regenerada por sus células madre pero si fracasan se produce el citado síndrome de insuficiencia límbica. Según explica la doctora Calonge, hasta la fecha la única solución que podía ofrecer la ciencia médica es la del trasplante de la córnea procedente de un cadáver. El implante de este tejido termina por no funcionar cuando se agotan las células porque no hay reemplazo posible y el trasplante de córnea tenía que repetirse a los pocos años.

El primer paso de esta técnica requiere un biopsia para extraer un trozo, de un milímetro, de este tejido en la zona en la que están las células madre. La Unidad de Procesamiento Celular del IBGM cultiva estas células madre epiteliales (lombo esclero-corneal) hasta conseguir una expansión in vitro, lo que se logra a las dos o tres semanas. El IOBA implanta entonces las células madre en el ojo receptor. A los tres meses el dolor remite y la córnea ha mejorado, a los seis está perfectamente clara.

El Trasplante de Células Madre Epiteliales (TACME-ocular) ha sido llevado a cabo en doce pacientes. Nueve de ellos ya han sido trasplantados y otros tres están incluidos ya en el estudio. Los resultados a corto plazo analizados hasta la fecha demuestran que esta terapia ha sido un éxito y es «segura y eficaz». Solamente ha fracasado en un caso, aunque el paciente no ha empeorado simplemente está igual que antes de la operación, y fue debido a una infección intercurrente que destruyó el trasplante.

La doctora Calonge destacó que ahora hay que incrementar el periodo de seguimiento y que no ha habido ningún fracaso quirúrgico ni ha fracasado ninguna expansión celular in vitro realizada en el IBGM, con lo cual no se han tenido que repetir biopsias. El ensayo clínico se inició hace un año y aunque otros hospitales españoles desarrollan investigaciones similares aún están en el proceso de adaptación a la normativa europea para poder superar la acreditación por la Agencia Española del Medicamento. El de Valladolid, es el primer trabajo español que equipara su terapia con la normas europeas.

Vía | El norte de Castilla.

Artículos relacionados

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Utilizamos cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar la navegación, nuestros servicios y recoger información estadística. Al acceder a está aceptando su instalación y uso en los términos de nuestra política de cookies. Más información