¡Feliz 2011!

8 agosto 2010 por

Valoria la Buena celebra su decimoquinta Nochevieja estival.
Celebrando la nochevieja de verano en Valoria.
Gorros, collares, serpentinas, espumillón, matasuegras, vino espumoso y, por supuesto, las uvas. Todos estos ingredientes necesarios para dar la bienvenida a un nuevo año quizá entren en contradicción con bermudas, bikinis, camisetas de tirantes y el sofocante calor de una noche de agosto, pero eso es lo que miles de personas deseosas de pasarlo bien compartieron ayer en Valoria la Buena.

Desde que en 1995 un apagón dejara a los valorianos sin poder celebrar la entrada de 1996, esta pequeña localidad vallisoletana que linda con la provincia de Segovia, decidió que celebraría su nochevieja de todas formas, y para ello decidieron aprovechar el buen tiempo y optaron por el primer sábado de agosto como fecha de su nochevieja alternativa.

Y así llevan ya quince años, celebrando su nochevieja estival, que cada año se convierte en un mayor reclamo para gente venida de cualquier rincón de la geografía española. Ciudades como Alicante, La Coruña o Melilla, por citar algunas, tuvieron anoche sus representantes en Valoria.

De las 300 personas que acudieron a la primera convocatoria se ha pasado a las 15.000 de anoche. Una cifra que escapa de cualquier control en un pueblo de 700 habitantes. Literalmente, ¡no caben! La gente se tiene que arremolinar en las calles adyacentes a la plaza donde se celebra el acto. Eso sí, el ayuntamiento está encantado.

Ni el Museo del Cantaro, ni la Iglesia de San Pedro, principales recursos turísticos del municipio, tienen la repercusión que obtiene el municipio con esta fiesta. “Gracias a la Nochevieja Estival nos conocen en todo el país, y esto es publicidad“, asegura el alcalde del municipio, Javier Calvo. “Por supuesto que tanta gente puede ocasionar molestias, pero la convivencia es la nota predominante”, añade.

Tras las uvas corre el champán, los polvorones y el turrón. Gran parte de estos productos son aportaciones de las propias empresas fabricantes, que palían en parte los ocho mil euros de presupuesto que supone a las arcas municipales esta fiesta.

Una verbena con música en directo alargará la fiesta hasta la madrugada, una fiesta que demuestra, una vez más, que la gente es capaz de cualquier cosa, con tal de divertirse. Hasta de celebrar el año nuevo con 145 días de adelanto.

Vía | El norte de Castilla.

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