Así gana el Madrid

15 marzo 2010 por

El Real Madrid, con permiso arbitral, pasa por encima de un correoso Pucela.
Nauzet recibe una entrada poco ortodoxa de Sergio Ramos.
Como la semana pasada, una imagen vale más que mil palabras. Esta fotografía puede simbolizar perfectamente, lo que el Real Madrid, con la permisividad del trío arbitral, hizo con el Real Valladolid, para ganar el encuentro. No hacía falta, pero Mejuto González les echó una mano, no fuera a ser que el coraje y el arrojo mostrado por los vallisoletanos acabara con el liderazgo del equipo de Pelegrini.

El Valladolid nunca resultó un peligro para los Cristiano Ronaldo y compañía, pero por lo menos los de One salieron al campo dispuestos a comerse al rival, tal y como quería el capitán Marcos Fernández en sus últimas declaraciones. Se mostraron ambiciosos y descarados, con ganas de jugar el balón y plantando cara en todo momento. Incluso en la primera parte del partido fueron superiores en juego a su rival, robando balones y llegando al área madrileña constantemente, aunque, eso sí, sin poner en grandes aprietos a Casillas.

homenaje a Miguel Delibes.

El encuentro comenzó con un sentido homenaje al escritor Miguel Delibes, en el su nieto menor soltó una paloma al cielo de Zorrilla. Este fue el único instante en el que Mejuto estuvo acertado.

Cabe destacar especialmente a tres jugadores del Valladolid: Cesar Arzo, que se mostró contundente en defensa, haciendo su trabajo y el de Nivaldo (que entró al campo en sustitución del lesionado Baraja y casi hubiese sido mejor dejarle a él aun lesionado), el canterano Carlos Lázaro, que siempre estuvo en el momento oportuno y en el lugar adecuado (permitiéndose incluso la licencia de robar un balón de los pies del mismísimo CR9),y Nauzet Alemán, que no parecía el mismo (daba la sensación de que por fin había aprendido a jugar al fútbol).

Pero la calidad personal de cada jugador del Madrid marcó la gran diferencia. Una falta en la frontal del área y un disparo de Cristiano Ronaldo bastaron para colocar al Madrid por delante en el marcador. Hasta ese momento, la única ocasión en la que se habían acercado a la portería vallisoletana la había despejado Justo Villar en una buena intervención. Pero el disparo a la escuadra del portugués resultó imparable para el guardameta paraguayo.

Cristiano Ronaldo en Zorrilla.

Cristiano Ronaldo se desesperó ante el marcaje al que se vio sometido por los jugadores blanquivioletas. Javier Baraja se lesionó durante el encuentro y a los diez minutos tuvo que ser sustituído.

Otra diferencia que marcó al Valladolid de ayer fue que cuando recibió el gol no se vino abajo. Continuó con el trabajo como si nada hubiese ocurrido, y continuó apretando al líder buscando ese tanto que devolviera las tablas en el marcador. Pero de nuevo se adelantó el Madrid. Otra falta, otro balón parado. Pase al primer palo, y ahí, solito, estaba Higuaín para comenzar su particular sangría blanquivioleta.

En la segunda parte llegarían otros dos goles más del argentino, pero a pesar de todo, el Valladolid no se amilanó en ningún momento. Con menor ímpetu, dado el cansancio, continuó asediando al Madrid e intentando llegar a puerta. Y esto obtendría su recompensa con el único tanto blanquivioleta, que llegaría de las botas de Albiol en propia puerta, tras intentar evitar el tanto de Diego Costa.

El gol de Cristiano Ronaldo adelantó al Real Madrid.

En la primera parte, el Real Madrid tan solo se pudo acercar a la portería de Justo Villar a balón parado, y eso le bastó para ponerse por delante en el marcador.

Total, 1 a 4. Pero el solitario gol vallisoletano bien pudieron haber sido un 2 o un 3, si no hubiese sido por la vergonzosa actitud del colegiado. Si Mejuto hubiese pitado el penalti que se cometió sobre Nauzet, si no hubiese mirado para otro lado cuando Sergio Ramos desvió el balón con la mano dentro del área, si no hubiese pitado faltas y enseñado tarjetas a diestro y siniestro cada vez que uno de negro caía al suelo, y en cambio, cuando el que caía vestía de blanquivioleta, le increpaba con su característica prepotencia para que se levantara.

La derrota posiblemente no se hubiese evitado, pero el resultado si podría haber sido significativamente distinto. Porque desde luego, el resultado no hizo justicia. Y posiblemente por primera vez en toda la temporada, el Real Valladolid mereció mucho más de lo que recibió. Pero sin importar el resultado, esa es la actitud que los aficionados quieren ver en sus jugadores. Ahora hace falta ver si el coraje demostrado contra el Madrid, continúa el domingo en Riazor frente al Depor, o por el contrario, se trata una vez más del típico orgullo de David contra Goliat.

Vía | Canal Pucela.

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