Aquí no hay quien sane

13 febrero 2009 por

El nuevo hospital Rio Hortega podría servir como escenario de una comedia.
Puertas de entrada al nuevo hospitar Rio Hortega
El traslado y la apertura del nuevo hospital Río Hortega hubieran permitido al empresario José Luís Moreno crear una comedia mucho mejor si cabe que la célebre “Aquí no hay quien viva”.

El problema es que, muy lejos de la ficción, cada vez son más las voces de profesionales y pacientes que critican las instalaciones recién estrenadas y la “improvisación” con la que se ha llevado a cabo el cambio por parte de Sanidad.

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, dejó el 10 de noviembre del pasado año una frase para la historia: “El nuevo Río Hortega es el hospital tecnológicamente más avanzado de España“.

Tres meses después de su visita muchos de los aparatos que le dejaron impresionados ante las cámaras de televisión «fallan como una escopeta de feria», indicó personal sanitario. De hecho, algunos no han funcionado desde que se inauguró el centro el 17 de noviembre.

Los robots: Iban a encargarse de llevar los carros con la comida de los pacientes, pero las juntas del suelo les detienen y aún no se han podido poner en marcha. A cambio han tenido que contratar con urgencia celadores que no paran de pegarse largos paseos.

Los tubos neumáticos: Permiten el traslado de analíticas y cualquier papel de lado a lado del hospital. Un problema técnico impide su funcionamiento. Los celadores también hacen su labor.

Sistema de petición de suministro de material: Facilita el trabajo del personal cuando se necesitan instrumentos sanitarios. No está activo.

Las ambulancias no entraban por la puerta: Tenían que dejar al enfermo en la puerta porque tocaban en el techo.

Puertas estrechas: Algunas se han tenido que modificar porque determinados carros no pasan.

Carros demasiado altos: Las enfermeras tienen que hacer malabarismos para no tirar la bandeja de la comida.

Varios pacientes que han permanecido ingresados se han quejado de que en varias zonas del nuevo Río Hortega hay problemas con la calefacción. A esto se suman las protestas de que algunas ventanas no cierran como deben y entra frío, de que las bacinillas no caben en el lavadero, de que a los picaportes se les caen los tornillos, que no hay teléfono ni televisión en las habitaciones (aunque se prometió a bombo y platillo), de que el TAC no funcionaba…

Todos los sindicatos se han quejado amargamente de la desinformación que todos los trabajadores han padecido durante el cambio. Ayer la responsable de SAE, Maite Fernández, volvió a ser muy crítica. «Se ha estado avisando con dos días de antelación a los trabajadores que tenían que ir al nuevo hospital, y en muchas ocasiones acarreaba hasta cambio de turno. Luego que conciliemos familia y trabajo», explica.

«Es un despropósito y todo se ha improvisado. Hay muchos que no sabían en que unidad iban a trabajar mañana. Las cartas de información han llegado a los empleados después del día que le tocaba trasladarse», subraya. «Este hospital ya nació mal con el antiguo consejero de Sanidad, César Antón, y ha acabado peor».

Vía | Diario 20 minutos.

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