Y ahora, a esperar el milagro

10 mayo 2010 por

El Valladolid continúa vivo en la lucha por la permanencia tras vencer al Racing.
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El Real Valladolid se ganó la posibilidad de luchar por la permanencia en la última jornada de liga. El problema es que enfrente va a tener al F.C. Barcelona, que por si fuera poco, necesita la victoria para hacerse con el campeonato de liga.

El Valladolid se jugaba la permanencia contra un Racing de Santander que, a su vez, necesitaba una victoria para certificar la permanencia. Y aunque cueste creerlo, durante los primeros compases del partido el Real Valladolid pareció salir al campo como quien ya tiene todo hecho.

En una actitud bastante similar a la imagen mostrada antes de la llegada de Clemente, el equipo se limitó a lanzar pelotazos arriba hacia un Diego Costa que debía pelearse solo contra el mundo. Los blanquivioletas cometieron multitud imprecisiones, regalaron balones al contario y no se ofrecían a ningún compañero, rehuyendo del balón como de la peste.

Esta actitud sólo podía llevar a un sitio: a la derrota. Y como era de esperar, los cántabros acabaron por marcar. Un saque de esquina, sirvió para que Christian colocara a su equipo por delante en el marcador. En ese momento, el Real Valladolid era matemáticamente equipo de segunda.

Y así se llegó al descanso. Con unos jugadores entregados a su rival y una afición que veía confirmados todos sus temores. Al comenzar la segunda parte la actitud del Valladolid cambió ligeramente, y poco a poco fue acercándose más a la meta cántabra, hasta que en el minuto 57, el Valladolid logró devolver las tablas en el marcador tras un saque de esquina servido por Sesma que Baraja remató al fondo de la malla.

Esto serviría para devolver la ilusión a una afición que, sin dejar de animar, se veía apagada. Con esta nueva dosis de moral, los blanquivioletas continuaron batallando hasta que, en el minuto 72, Diego Costa es derribado dentro del área, y el árbitro por fin hace justicia señalando un penalti providencial donde otros nos lo habían quitado. Nauzet se ocupó de materializarlo con un disparo raso ajustado al palo derecho. Entonces Zorrilla estalló de júbilo.

El Valladolid iba cumpliendo y los resultados que llegaban desde otros campos le situaban fuera de los puestos de descenso. Pero todavía quedaban por delante diez minutos de angustia y tensión, en los que Borja vería la doble amarilla, adelantando así su despedida del público vallisoletano. El futuro del orensano le sitúa la temporada que viene en Getafe, y la afición vallisoletana le brindó una sonora y emotiva ovación en su camino hacia los vestuarios. Gracias, Borja, por todos estos años, y por tu entrega hasta el final.

En los minutos los aficionados pucelanos nos llevamos un buen susto cuando vimos el balón perforando de nuevo la portería de Jacobo, pero se conoce que ayer era el día de suerte del Valladolid y el tanto quedó anulado. En la consiguiente protesta de los cántabros se produciría otra expulsión que devolvería la igualdad numérica en ambas filas. Cuando al fin sonó el pitido final, Zorrilla pudo respirar tranquilo pensando que, al menos durante una semana más, seguimos siendo de primera. Otra cosa es lo que pase en Barcelona.

Vía | La-crónica.es

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