El Ayuntamiento publica la Biblia de San Juan de Ribera

22 diciembre 2010 por

El Ayuntamiento publica la Biblia de San Juan de Ribera
El Ayuntamiento ha publicado la edición facsímil de la Biblia con anotaciones manuscritas de San Juan de Ribera, que fue publicada en París en 1540. La obra original se conserva en la biblioteca del Real Colegio Seminario del Corpus Christi de Valencia. San Juan fue el fundador de este Colegio Seminario, para atender la formación del clero. En el mismo lugar levantó una capilla donde aún hoy, se mantiene una liturgia especialmente interesante para los cristianos.

Rita Barberá ha reivindicado la figura de este Santo, cuya obra y contribución no son suficientemente conocidas. El próximo 6 de enero será el 400 aniversario de su fallecimiento en el Colegio de El Patriarca. La Alcaldesa ha expresado que, “con la publicación de este cuidado facsímil de la Biblia de San Juan de Ribera, los valencianos, los estudiosos y todos los interesados van a poder conocer mejor a este santo irrepetible de la Valencia del siglo XVI, que brilló por su sabiduría desde muy temprano”. Ha añadido que, “Fue un hombre de saber y de poder, protagonista en la vida de Valencia y muy minucioso en su trabajo, como demuestran las eruditas y numerosas anotaciones de su puño y letra que quedan plasmadas en la edición de su Biblia que hoy presentamos”.

Esta es la quinta obra que el Consistorio edita de los fondos de este centro. Será el regalo institucional de Navidad del Ayuntamiento de Valencia. Y, seguramente servirá para que muchos conozcamos mejor la figura de este sevillano afincado en Valencia. Basta saber que fue a un tiempo arzobispo, patriarca, virrey, capitán general del Reino de Valencia, canciller de la Universidad e incluso presidente de la Audiencia, para hacerse una idea de lo interesante que es su historia.

Vía | Qué
Foto | SJSM

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0 comentarios en el artículo

  1. SO. ANDRÉS CASTELLANO MARTÍ.

    La figura del Juan de Ribera, por destino prefijado es crucial en la historia de España, y de forma especial en la historia de las Tierras Valencianas. Quedando la visión que de él dan ambas historias, las reflejadas en la cultura española y en la valenciana de la universidad, abismales con la cultura narrada y transmitida por los naturales.
    Así tenemos que mientras lo escrito y que se puede estudia, deja a Juan de Ribera en gran personaje, lo no escrito por los naturales aun lo deja en mayor grandeza. Incluso siendo tridentino y gran defensor de Roma, a su vez es un defensor ejemplar en estas tierras de lo natural y propio. Cosa que hizo por ser hijo de un virrey del Emperador Carlos, y persona fiel al trono y a Roma.

    Lo cierto es que al llegar a Valencia, la clerecía vive en el más completo y leonino de los arbitrios. Estando las parroquias catalogadas totalmente por sus rentas, sin importar la realidad espiritual de sus cristianos. Cosas que Juan de Ribera corta de raíz obligando a que todos los sacerdotes vivan en sus parroquias, y se dediquen a sus feligreses. Obligando también a dichos sacerdotes a gastarse en ampliación y embellecimiento de las iglesias, las rentas de la propia iglesia. Dando todo esto que todas las ampliaciones parroquiales de las que ahora nos honramos, todas fueron iniciativa suya. Pues visitó por tres veces todas las parroquias valencianas. Al sacerdote que no le hizo caso lo mandó de misiones a las América.

    Pero de todas las cosas positivas que hizo, la primera fue comprar en Valencia varias manzanas de casas, derribarlas, y hacer el Seminario, por donde obligó a pasar a todos los sacerdotes valencianos.
    Y fue mientras duró dicha obra cuando entró en contacto con los canteros valencianos que mantenían los fueros en capatro que Roma les concediera y Jaime I mantuviera. Fueros que los señalaban como libres en los territorios de la hoy Burjasot, Moncada, Betera, cuyas montañas nadie se podía escriturar en propiedad por pertenecerles a ellos. Canteros que no eran ni musulmanes ni cristianos, pues mantenían su cultura natural y ancestral sin que nadie con ellos se entrometiera.
    Y es tanta la compenetración y sintonía que Juan de Ribera llega a tener con los canteros, que en su Lar se hace construir un palacio, que aun está y mantiene su Nombre.

    La pena es ver como esta parte de nuestra historia sólo la mantienen cuatro abuelos canteros, dado que el resto de la sociedad la ignora. Como pena es el ver que las canteras que en tiempos de Juan de Ribera eran de quien las trabajara, hoy están escrituradas en manos de cuatro espabilados, que la permisividad de los gobiernos lo ha consentido. Y más pena da el ver que toda esta historia valenciana, en actual, se pone empeño para que se olvide.

    So. Andrés Castellano Martí. Gracias.

  2. Belén

    Andrés, siempre aprendo cosas interesantes leyéndote. Gracias y mientras haya gente que se preocupa como tú, la historia valenciana no se perderá. Un saludo.

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