En segunda fila

21 enero 2010 por

El Camino de Santiago relega a Soria a un segundo plano en Fitur.
Stand de Soria en Fitur
El Camino de Santiago ha convertido a las provincias de Soria y Ávila en las segundonas de la promoción de la Junta de Castilla y León en la feria turística de mayor relevancia, Fitur, que ayer abrió sus puertas en Madrid.

Ellas no participaran del Jacobeo, así que tampoco tienen por que desempeñar un papel importante dentro del pabellón castellano y leonés de la feria madrileña, según parece que han pensado los organizadores. Se rompe así una norma no escrita de darle la misma importancia expositiva a las nueve provincias de la región, que hasta el momento siempre habían sido ordenadas en orden alfabético.

Dentro de un pabellón de 2.180 metros cuadrados, aparecen en primer plano y en hilera los espacios expositivos de las provincias por las que sí discurre el Camino de Santiago. Al visitante le es complicado dar con la provincia de Soria, que queda en segunda fila, perdida entre asociaciones tan poco conocidas como Fecitcal, Atacyl, Ac Ap o Acatur. Eso sí, como triste consuelo, Ávila esta a su lado tan sola y perdida como ella.

Éste es el primer capitulo de la presencia soriana en Fitur. El segundo es el diseño alternativo del pabellón, que puede o no puede gustar, porque para gustos están los colores. El problema es que la decoración hace que la atención al publico en los ‘stands’ se convierta en una tarea harto complicada para las azafatas que lo atienden que, eso si hay que decirlo, este año son de Soria y conocen a las mil maravillas la provincia, no como en anteriores ediciones.

El concepto del pabellón ideado por la Junta de Castilla y León parece un homenaje a la crisis, con un aspecto de almacén abandonado en el que no se han molestado en exceso. Todo él esta estructurado a base de palés de madera y mobiliario de cartón, lo que resulta muy llamativo a la vista pero poco funcional. Lo corroboraban las azafatas con un escueto “aquí no se puede trabajar”, mientras se esforzaban por atender a los pocos visitantes que ayer, día únicamente reservado a los profesionales, pasaban por pabellón.

“Para trabajar es incómodo, no es para nada funcional; tenemos que meter los folletos entre los huecos de los palés y no ves a toda la gente porque hay una barrera entre ellos y nosotros que te impiden comunicarte”, explicaba ayer Alberto Abad, gerente del Patronato de Turismo de Soria, resignado ante la idea de tener por delante cuatro días de trabajo en el ‘stand’ soriano. “Te puedes meter en si te gusta o no el diseño, pero la cuestión es que no se puede trabajar aquí”.

A estos problemas, también hay que añadir que no hay una zona reservada para reunirse con promotores turísticos, como en otras ediciones de la feria, sino que es la mesa que hace las veces de mostrador el único elemento destinado a esa función. Entre palés y muebles de carton reciclado, discurre el trajín de repartidores de folletos a la usanza de los antiguos vendedores de periódicos, subidos en grandes bicicletas difíciles de manejar.

Entre ellos, tambien hay ‘obreros’ que se dedican a hacer las ‘últimas’ chapuzas, colocando carteles de las nueve provincias castellanas y leonesas y señalando con ‘spray’ la ubicación de cada una de ellas. Además, en un gran escenario discurren actuaciones destinadas a promocionar, de forma muy especial, el Camino de Santiago, que ha obviado totalmente los esfuerzos realizados por Soria para incluir el Jacobeo en tierras sorianas.

Vía | Heraldo.

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