El lunes de aguas una tradición que se remonta al siglo XVI

18 abril 2009 por

salamanca.jpg

El próximo lunes, valga la redundancia es el lunes de aguas en Salamanca, miles de salmantinos saldremos al campo para cumplir una fiesta cuyos orígenes se remontan al siglo XVI cuando Felipe II hizo su entrada en Salamanca.

Aunque dicen las previsiones del tiempo que no será un lunes caluroso si bien nos darán las lluvias un respiro. De nuevo La Aldehuela, el Fluvial, Zurguén e incluso el Puente Romano serán los lugares elegidos para los salmantinos de la capital, aunque si bien al ser una fiesta igualmente provincial, otros puntos estratégicos se llenarán igualmente de personas para comer el típico hornazo rodeados de familiares y amigos en una de las tradiciones con más solera de la provincia.

Sus orígenes de esta fiesta popular están fechados hacia el 1543, fecha en la cual hace su entrada un joven Felipe II que va a desposarse con la princesa María de Portugal. Y según cuenta la historia los salmantinos no pararon en saraos, festejos, corridas de toros, juegos de cañas y diversas juergas ininterrumpidas. Hasta que el Rey intervino.

Felipe II, dentro de su rectitud quedó perplejo con tanto espectáculo y promulgó un edicto en el cual ordenó la prohibición de comer carne durante los días de Cuaresma y Pasión. No con ello, fue a más, expulsando de la ciudad a las mujeres de “vida alegre”, quienes pasaban al otro lado del río Tormes siendo custodiada por el Padre de Mancebía o “Padre putas”.

Una vez pasada la Semana Santa, los estudiantes recogían a las mujeres en unas barcas llenas de ramas (de ahí se derivó el nombre de “rameras) y organizaban una grandísima fiesta a orillas del río Tormes, junto al puente romano al lado de la ciudad, que derivó en lo que hoy en día llamamos “el lunes de aguas” desde hace más de cinco siglos.

Por aquel entonces los jóvenes cantaban, bailaban, bebían y comían a orillas del río en una jornada campestre en la que cobraba especial presencia el cordero pascual junto al hornazo.

Este año por primera vez en muchos años no habrá charangas que amenicen las zonas ni tampoco se contará con la presencia habitual de los cabezudos. La crisis llegó a las arcas municipales, evitando igualmente los 2.000 folletos tradicionales. Con esta medida el ayuntamiento ahorrará 8.000 euros enmarcándolo en el presupuesto municipal para las celebraciones de las fiestas patronales y locales.

Aun así, con todo ello, no nos vamos a quedar sin salir a celebrar el lunes de aguas, llueva, nieve o se caiga el cielo.

Fuente | La gaceta

Artículos relacionados

0 comentarios en el artículo

  1. jaja jaja jaja

    jaja que bonito jajja solo se decir jaja jjaja que graciaaaaaaaaaaaaaa jajajajaa me gusta salamanca me voy a ir a vivir aquiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Utilizamos cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar la navegación, nuestros servicios y recoger información estadística. Al acceder a está aceptando su instalación y uso en los términos de nuestra política de cookies. Más información