Cita multitudinaria para el Año Nuevo

2 enero 2010 por

Palencia renueva un año más la popular tradición del Bautizo del Niño.
Bautizo del niño.
A pesar de que ni es el mejor día, ni la mejor hora, los palentinos volvieron a demostrar su cariño al Bautizo del Niño. La Fiesta de Interés Turístico Regional congregó otro primer día del año a cientos de ciudadanos, la mayor parte palentinos, para cantar el Ea al Niño Jesús y dejarse mojar por la lluvia de caramelos y monedas.

La lluvia dio un respiro a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y permitió que la celebración se desarrollase con normalidad y éxito de asistentes. El frío no doblegó los ánimos y se pudo elevar la cifra de asistentes de los años anteriores, en los que el mal tiempo pasó factura.

Todo transcurrió según el guión marcado. A las 12 de la mañana arrancó la celebración con la misa en la iglesia de San Miguel, primer acto del guión de la Fiesta. Homilía a cargo del obispo José Ignacio Munilla y destacado protagonismo de la ofrenda floral en honor al Niño Jesús. El oficio religioso no tiene tanto respaldo popular como la procesión vespertina pero es un elemento indispensable en la celebración y cada vez son más los palentinos que participan en él, como quedó demostrado ayer.

Poco después de las cinco de la tarde, los hermanos de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús ocuparon las primeras posiciones tras las andas que portan la talla del Niño Jesús, y salieron por la puerta del templo palentino comenzando así la procesión alrededor de San Miguel. Fue en este momento cuando los presentes se unieron para entonar el Ea.

Pocos eran los que no conocían la letra del popular villancico palentino y eso hizo que los primeros pasos de la procesión fuesen muy emotivos. Los asistentes, unidos en una única voz, entonaron con fuerza el estribillo, mientras, los hermanos de la Cofradía hacían bailar la imagen del Niño Jesús al son de la música de la Banda Municipal y de los dulzaineros Hermanos Blanco.

Sobre las 17,30 horas, el Niño Jesús miraba ya a los balcones de la Casa Rectoral donde se procedió a la pedrea de golosinas, confites y monedas. Allí las autoridades palentinas ayudan a lanzar los 500 kilos de confites a los asistentes.

La Fiesta gana adeptos y todo el mundo tiene en mente el paso a la denominación de Fiesta de Interés Turístico Nacional. El concejal de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Palencia, Ángel Luis Barreda, advierte de que «se debe contar con un argumento sólido y una proyección realmente nacional y que atraiga turistas de todo el país, algo que, por las fechas en que se lleva a cabo la celebración, es complicado, pero vamos a luchar por ello». Sea como sea, el próximo 1 de enero, recién comidos y pese a los excesos de la Nochevieja y el frío castellanos, volverá el Bautizo del Niño.

Vía | Diario Palentino.

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