Tipo de delincuencia en los barrios de Barcelona

11 septiembre 2011 por

Barcelona es una de las ciudades que más turismo tiene, tanto en época de veraneo, como en el resto de temporadas, por eso los delincuentes se han afianzado en ella aprovechando la presencia de los turistas.

Es una realidad que la capital catalana tiene un problema claro en los robos y hurtos de menor entidad, así que la mejor manera de poder parar esta subida de pequeños delitos es conociendo los métodos, lugares y grupos que realizan los mismos, por ello os dejamos un listado con algunos de los profesionales del robo/hurto.

En la zona de la Rambla hay un grupo que es bastante conocido, llamados Ronaldinhos, y que suelen ser marroquis que se ponene a jugar con los turistas con un minibalón que dirige a las piernas de las víctimas, mientras estas personas se cree que están jugando, sus compinches aprovechan para robarle la cartera/bolso/lo que puedan, saliendo corriendo de inmediato hacía la zona del Raval.

También son muy conocidos los marroquis que trabajan en la zona de la Boquería, son grupos de dos personas o incluso en ocasiones trabajan solos, que se centran sobretodo en el robo rápido, es decir, móviles, carteras, bolsos, etc. Usando el formato del tirón, arrancan el bien y salen corriendo.

Pero la aventura de los robos empieza desde que se aterriza, ya que hay un grupo especializado en la zona del aeropuerto, en concreto de raza marroquí que suelen ser tres personas, y que operan sobretodo en la antigua terminal (B-T2). Normalmente dos de ellos se encargan de sustraer equipajes de mano, mientras que otro espera en un coche en la parte exterior para poder salir rápido de la zona sin ser atrapados.

Los que hemos comentado hasta ahora no suelen ser muy agresivos, en cambio hay un grupo que suele estar en la zona de Miramar que no tienen contemplaciones. Suben por Poble Sec y localizan a sus próximas víctimas en Miramar, preparando el ataque que suele ser con arma blanca.

Otras son las Bosnias del Hard Rock, que suelen ser un mínimo de tres, utilizan a los miembros jóvenes como informadores de objetivos. Trabajan en las terrazas de plaza Catalunya y en las zonas de carga y descarga de los buses. Suelen ser carteristas, no son agresivas.

Las Gitanas de Paseo de Gracia son las que llevan más años afincadas en el tema y a cambio de un clavel suelen quedarse con un billete del incauto que abre el monedero para pagar la flor. Se mueven en taxi y en una misma visita las puedes encontrar en varios puntos: Sagrada Familia, Barrio Gótico, alrededores del Museo Picasso.

Las bosnias de Sagrada Familia/Barrio Gótico: Han mejorado en la estética con el tiempo. Sus tintes de pelo ya no son tan malos y a veces cuesta diferenciarlas de turistas americanas o italianas, coinciden en llevar gafas de sol, bolsos de imitación y el plano del Corte Inglés que es más grande que el del bus turístic y les ayuda más para su quehacer diario, parece ser que hay algunas que están embarazadas. No suelen ser agresivas, se dedican al hurto y periódicamente un varón del mismo clan les recoge el botín conseguido. Carteristas muy conocidas por todos.

Las Bosnias busca firmas:
Son miembros del clan de menor edad, pero colaboran con otros grupos para lo necesario, fingen sordomudez y piden directamente dinero y firmas para distintas patologías.

Los Peruanos del parque Güell:
Llegan en el autobús 24, con mochila a la espalda y pinta simulada de Oriental. Suelen pegarse a los grupos de Orientales, aunque no desaprovechan otras nacionalidades. Los ejecutivos de primera hora: suramericanos con traje y corbata que operan en los lobbys de los hoteles, suelen situarse en la cola del check out dejan su maletín en el suelo justo al lado de quien hace el check out en ese momento y se llevan normalmente equipaje de mano. Entran a veces en el comedor de desayunos puesto que conocen las numeraciones del hotel que “trabajan”. Hacen ruta, empiezan por el Hotel Atenas, Aragón, Calderón y van siguiendo hasta el hotel Núñez y Navarro.

Los Nacionales: Utilizan el mismo modus operandi que los ejecutivos de la mañana anteriores, pero son de nacionalidad española. Trabajan en parejas mixtas o tríos de dos hombres y una mujer. Habituales del hotel Suite en calle Muntaner. También los he visto trabajar en el self service de Montserrat.

El abuelito caga palomas: Un señor maduro que se ofrece a ayudar al pobre que ha recibido una supuesta cagada de pichón realizada por un cómplice con una jeringuilla.

El abuelito del helado:
de similar ejecución al anterior.

Los tres cerditos:
Uno de ellos no muy es muy alto y un poco regordete, ancho de espaldas, suele llevar un sombrero tipo coronel tapioca. Los tres son morenos, y de tez más bien oscura, dudo que sean españoles, pero si son muy profesionales, buscan objetivos caros (cámaras, maletines, equipajes de mano), operan habitualmente por el paseo de gracia, aunque ocasionalmente se les ve por el Barrio Gótico, también trabajan algún hotel.

Los 4 Rumanos, altos, (1,80 mts) trabajan en el paseo de Gracia, son carteristas profesionales aunque pueden emplear algo de violencia en sus robos. Si bien son ladrones de comercios justo antes de la hora de cierre como ferreterías y joyerías, también trabajan el paseo de Gracia y sus terrazas. Posterior al robo, suelen intercambiar chaquetas y tienen físicos parecidos buscando confundir al denunciante en caso de detención, no recomiendo encararse con ellos. Forman parte de clanes con pisos francos. Se desplazan a otras ciudades, rotan por la geografía española y alternan el robo turístico con otros. Pueden llegar a trabajar en grupos grandes operando juntos vía teléfono móvil en puntos como La Sagrada Familia, o, el Paseo de Gracia. Buscan objetivos caros: Collares, pulseras, relojes de marca. Alternan el trabajo con la recaudación de los robos del sector femenino del clan. Están muy organizados, algunos de ellos, sólo operan como informantes u organizadores.

Los marroquis del aerobús de Plaza España: En la Parada del Aerobús de Plaza España, suelen operar grupos de 3 ó 4 moritos, bien vestidos que utilizan la técnica de distracción para salir corriendo con el equipaje de mano de los que esperan el Aerobús en Plaza España. Los tíos salen corriendo con el bolso o cartera de alguien demasiado mayor para perseguirlos y demasiado indefenso para hacerles frente. Si os encontráis con ellos suelen irse cuando hacéis ademán de llamar a la Policía. Intentad apoyaros en los taxistas, es un colectivo que suele ayudar a ahuyentar a los manguis

Los falsos policías: Suelen trabajar en equipos de dos, aunque se presentan ocasionalmente de forma individual. En un correcto inglés le muestran a la víctima una falsa placa de policía, justificando un control de pasaportes rutinario. En ese “control” de documentación y cartera, suelen sustraer alguna tarjeta de crédito. También solicitan ser acompañados a un lugar más apartado dónde roban descaradamente a sus víctimas si ya se han dado cuenta del engaño.

Los Rumanos del metro de Paseo de Gracia:
Son cuatro o seis, varones, trabajan juntos, son menores de 30 años, trabajan preferentemente en la línea amarilla y en las escaleras que dan salida al Paseo de Gracia. (llevan algunos tatuajes con caracteres que intentan ser chinos). Roban a los mochileros o a todo el que crean que es “guiri”. Les colocan un plano detrás o fingen un empujón dado por alguien de detrás de ellos. Pueden llegar a encararse con las víctimas a las que intentan robar, de los que se mofan al ser un grupo de mínimo 4. El personal de seguridad del metro les ha echado varias veces, pero vuelven con total impunidad. Igual que los veo yo, los conoce más gente, policías, comerciantes, personal de seguridad. Hoy por hoy, no podemos hacer nada, son mafias que delinquen por vocación y que encuentran en nuestra ciudad un sistema fácil de robo. Alguien coloca todo lo que roban ya sea aquí o en otros países. Están organizados, jerarquizados y los que vemos por la calle, sólo son eslabones de una cadena.

Los rumanos del parque de la ciudadela/estación del norte/arco del triunfo, son un grupo de menores (también alguna mujer embarazada) que con la excusa de recoger firmas roban carteras a extranjeros. No utilizan la violencia.

Si quieres comentarnos otros casos, no lo dudes, todas las experiencias son útiles en este caso para poder evitar más delitos.

Vía | BCNhoy

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